CANSADO DE ANDAR
Cansado de andar, de escuchar las infinitas e incansables voces dentro de su cabeza, decidió dar fin a su vida. Había decidido que ya era hora, que estaba cansado de ser siempre el bueno, de intentar ayudar a todos cuando nadie agradecía nada de lo que el hacia.
Desde hacía mucho tiempo que esta idea venía rondando su cabeza, ya casi no se acordaba cuando había sido la primera vez que lo había pensado. Lo que le pasaba era que el mundo se le venía encima. Sentía que no podía controlarlo. Las cosas se le iban de las manos. Siempre una tarea nueva lo arrojaba hacia otra, y así sucesivamente..., infinitamente....Y ¿Para qué comenzar algo si nunca iba a terminar? .Si. Ya era hora de terminar. Ya era hora...
Estaba cansado, tan cansado...Sus logros en la vida habían sido muchos, pero ya no podía dar mas de si. Tal vez si alguien le diese una razón. Una sola razón para no hacerlo. Pero sabía que eso no iba a pasar.
Había entrado en una profunda depresión. Siempre había intentado hacer algo por el mundo, por la naturaleza, por la humanidad...pero al igual que mucha gente, se dio cuenta que sus esfuerzos eran en vano. La sociedad aceptaba su ayuda, pero no le daba nada a cambio (claro que el no pedía nunca nada a cambio). Los hombres eran siempre violentos los unos con los otros. Eran violentos con él. Poco a poco iban destruyendo a la madre naturaleza y a sí mismos, sin que eso les importara. Supongo que era eso, se había hartado de no poder ayudar, de no poder hacer nada al respecto. Veía el mundo caer y se había dado cuenta de que no quería caer con el...
Dijo adiós y buena suerte. Bebió todos y cada uno de los venenos que la sociedad podía ofrecerle y cayó en un profundo y-esperaba-ultimo sueño.
Repentinamente despertó. Había intentado suicidarse pero había despertado, pero ¿Cómo? ¿Quién? Ahí estaba, esa era la razón que esperaba. Alguien lo había salvado. Tenía una segunda oportunidad de vivir. No sabía bien donde estaba pero eso no le importaba, era feliz, tenia nuevas esperanzas...
Afuera de la habitación unos doctores hablaban con una joven:
-Nos alegramos de que lo haya traído a tiempo. Si no, hubiese muerto.
-No fue nada. Él nunca había hecho algo así. Es la primera vez.
Supongo que estaba cansado. Su trabajo es muy pesado y estresante. Pero díganme algo ¿Puedo verlo? ¿Puedo hablar con él? Hace mucho que no hablo con Dios...
kassandra Bravo